
Isabelle Dinoire. De The Sunday Times.
Tiene que ser extraño mirarse en esta fotografía que devuelve tu mirada pero no tu rostro, al menos el rostro con el que viviste hasta hace poco más de un mes. Mirarte en esta fotografía, en este espejo con memoria -como gusta recordar Ferdinando Scianna- roto en mil pedazos, para quizás no verte y que sin embargo sigue guardando el enigma de tu identidad en el fondo de tus ojos.
La mirada real de un rostro quizás tan real y tan virtual como el de este chico –World #2-. ¿O quizás no?.

Ruud Van Empel. World #2. 2005.

Clemente Bernad. 31 de enero de 2006. Casa de Misericordia. Pamplona/Iruñea.

Clemente Bernad. 30 de enero de 2006. Casa de Misericordia. Pamplona/Iruñea.

Clemente Bernad. 29 de enero de 2006. Pamplona/Iruñea.

Clemente Bernad. 28 de enero de 2006. Pamplona/Iruñea.

Seydou Keïta. Untitled #448. 1950-1955.
Se inaugura hoy en la Galería Sean Kelly de Nueva York una exposición de retratos de Seydou Keïta.
La miseria de los mercaderes llega hasta aquí.

Clemente Bernad. 26 de enero de 2006. Escuela de Música Joaquín Maya. Pamplona/Iruñea.
Dice Arturo Pérez-Reverte en una entrevista en EL PAÍS que “…el tablero donde se juegan las cosas es gris, nunca blanco y negro”.
Pero luego dice que “La fotografía sustituyó en su día a la pintura para dar cuenta de la realidad. Pero la sociedad actual lo machaca todo, y las fotos ya no sirven para contar el mundo. Desde que una imagen de guerra ilustra una campaña publicitaria, su eficacia está gravemente cuestionada. Habla ya de un mundo que no es real, que es virtual”.
Hay fotos –como hay palabras-, que no sirven para contar el mundo. Otras sí, claro.
En realidad él ve el tablero blanco o negro.

Clemente Bernad. 24 de enero de 2006. Casa de Misericordia. Pamplona/Iruñea.

Clemente Bernad. 23 de enero de 2006. Casa de Misericordia. Pamplona/Iruñea.