
Foto: Álvaro Ybarra Zavala
Publican los del XL Semanal un reportaje titulado “LOS OLVIDADOS DE IRAQ.
Soldados de EE.UU.: las otras víctimas“. La entradilla dice: “Más de 4.000 soldados norteamericanos han muerto en Iraq y 30.000 han resultado heridos desde 2003, según el Pentágono. El fotoperiodista Álvaro Ybarra Zavala rescata la historia y los rostros de esos combatientes que la actualidad relega a un segundo plano“.
Lamentablemente hoy no es el día de los inocentes, ni se trata de una broma y tampoco parece ser una desgraciada concatenación de errores tipográficos, del procesador de textos o de la edición gráfica. Los olvidados, las otras víctimas, rescata la historia, la actualidad relega a un segundo plano, etc… Tras esas palabras salivamos para digerir algún reportaje sobre alguna guerra olvidada por la comunidad internacional y por los medios de comunicación, quizás algún conflicto soterrado en algún lugar donde acontecen cosas que no suelen interesar a nadie porque no hay grandes potencias implicadas ni está en juego el control sobre el petróleo…., quizás algo sobre nuestras propias guerras, tan cercanas, tan sucias y tan ocultas….. Pero no. Se trata de un reportaje sobre Iraq. Pero no sobre la población civil, los verdaderamente olvidados, maltratados, vejados, humillados, asesinados, violados y silenciados, sino sobre los pobres soldados norteamericanos, sobre lo mal que lo pasan en Iraq, lo que sufren, lo olvidados que los tenemos, lo que se cansan matando. Invadir es fatigoso.
Se trata del mismo reportaje de siempre, de la misma fotografía de siempre. La del soldado exhausto de una nación exhausta que ganó el último World Press Photo, o la que ganó el mismo premio en 1991, que resumía el fotoperiodismo del año en el sufrimiento de un soldado norteamericano por la muerte de un compañero durante la primera guerra del Golfo, a causa de fuego amigo (¡).
Desde hace un tiempo los departamentos de imagen tratan sin descanso de hacernos afirmar la mayor. Los bancos se muestran como los más solidarios ante los pobres, las grandes multinacionales como las adalides de la ecología y la sostenibilidad, los ejércitos como los garantes de la paz y de las intervenciones humanitarias, etc,… Y los demás, a tragar. Cornudos y apaleados.
Será que hay periodistas que no sólo trabajan “embedded” (embutidos, empotrados, vendidos, incrustados, pagados, involucrados o lo que realmente signifique tal término) con el ejército norteamericano en Iraq, sino que nunca dejan de estarlo y, lo que es peor, pretenden que nos creamos la patraña. Pero no, hoy no es el día de los inocentes, ni siquiera es 1 de abril, el día de las bromitas para los “embedded”.